Las cruzadas comenzaron por el Papa Urbano II en el Concilio de Clermont (1095), tras la conquista de Jerusalén por los turcos seljúcidas (1076) y las peticiones de ayuda del emperador bizantino Alejo 1 Comneno.
se dice que espiritualmente dos corrientes coinciden en las cruzadas una de ellas es la peregrinación y la otra es la guerra santa la lucha contra los infieles.
